3 días en bicicleta por el corazón de Flandes

Flandes es mucho más que Brujas, Gante o Amberes. Lejos de las ciudades más conocidas existe una red de rutas ciclistas que permite descubrir una Bélgica sorprendentemente verde, tranquila y auténtica. Durante tres días recorrimos en bicicleta eléctrica algunos de los rincones más desconocidos de la región, siguiendo el curso del río Escalda entre castillos, bodegas, abadías, molinos de marea y pequeñas localidades llenas de encanto.

Qué ver en la región de Flandes

La aventura comenzó en Bornem y nos llevó por algunos de los paisajes más bellos de la provincia de Flandes Oriental. Pedaleamos entre reservas naturales, cruzamos el río en varios ferris, visitamos una bodega familiar, descubrimos una de las cerveceras más prometedoras de Bélgica y hasta viajamos en un tren histórico de vapor con nuestras bicicletas a bordo.

Si buscas una escapada diferente por Bélgica, esta ruta es una auténtica joya. 

Flandes está hecha para pedalear. Las infraestructuras ciclistas son excelentes, los recorridos están perfectamente señalizados mediante el sistema de nodos ciclistas y el desnivel es prácticamente inexistente. Además, la proximidad constante del río Escalda convierte cada jornada en una sucesión de paisajes tranquilos, senderos arbolados y pequeños pueblos donde el tiempo parece avanzar más despacio.

En apenas tres días es posible combinar naturaleza, patrimonio histórico, gastronomía y experiencias únicas difíciles de encontrar en otros destinos europeos.

Día 1: Bornem – Sombeke

Nuestra ruta comenzó en Bornem, una pequeña localidad perfectamente conectada con el aeropuerto de Bruselas por tren. Allí recogimos las bicicletas eléctricas y comenzamos a pedalear siguiendo la red de nodos ciclistas que atraviesa toda la región. 

Los primeros kilómetros transcurren por caminos tranquilos junto al Escalda. Muy pronto aparece una de las grandes sorpresas del día: el Castillo de Marnix de Sint-Aldegonde, rodeado de agua y considerado uno de los más bellos de Flandes.

Poco después encontramos el Museo De Zilverreiger, dedicado a los antiguos oficios flamencos. Aquí todavía se conservan técnicas artesanales tradicionales como la cestería, una actividad profundamente ligada a la historia de la región.

La ruta continúa hasta alcanzar uno de los momentos más especiales del día: el cruce del Escalda en ferry. Mientras la bicicleta descansa unos minutos, el paisaje se abre sobre amplias marismas y bosques de ribera.

Al otro lado del río nos esperaba una experiencia inesperada: una cata de vinos en la bodega Mira. Su propietario, Matthias, combina su trabajo como cineasta con la elaboración artesanal de vinos locales. Una muestra de cómo la viticultura flamenca está viviendo un momento de gran crecimiento y reconocimiento.

La jornada terminó en De Koolputten, un alojamiento situado junto al agua donde disfrutamos de una cena tranquila mientras el sol se escondía sobre el río.

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Día 2: Sombeke – Steendorp

La segunda jornada comenzó nuevamente junto al Escalda.

Tras unos kilómetros de pedaleo alcanzamos Saint-Amands, localidad estrechamente vinculada al poeta simbolista Émile Verhaeren.

Visitamos su mausoleo y el museo que conserva parte de su legado literario. La ubicación, junto al río, ayuda a comprender por qué estos paisajes inspiraron gran parte de su obra.

Desde allí continuamos hacia el Castillo de d’Ursel, una elegante residencia aristocrática rodeada de jardines y parques. Tuvimos la oportunidad de descubrir en primicia una exposición que abriría sus puertas al público apenas un día después.

La siguiente parada nos llevó hasta la Abadía de Bornem, un conjunto monumental que conserva siglos de historia religiosa y cultural en el corazón de Flandes.

Por la tarde volvimos a seguir el curso del río hasta llegar al ferry de Wintam. El nombre de la embarcación ya anticipa algo especial: “La Cabra Voladora”. Tras cruzar el agua, encontramos uno de los tesoros más desconocidos del viaje: uno de los últimos molinos de marea aún activos de Europa.

La visita merece una pausa. Junto al molino se encuentra una acogedora taberna donde tomar algo mientras se observa cómo las mareas siguen moviendo el mecanismo tal y como lo hacían hace siglos.

La jornada concluyó en Steendorp, en el pequeño y encantador B&B Bij ‘t Fort. Escondido entre la naturaleza, este alojamiento familiar cuenta con apenas dos habitaciones y un anfitrión que además es apicultor. Un lugar perfecto para desconectar.

Día 3: Steendorp – Baasrode

La última etapa nos llevó nuevamente junto al Escalda hasta Baasrode, donde visitamos una de las cerveceras más prometedoras de la región.

En Brouwkeet descubrimos el proceso de elaboración de sus cervezas artesanales y degustamos algunas de sus creaciones más populares. Una parada imprescindible en una tierra donde la cerveza forma parte de la identidad cultural.

Pero la gran sorpresa del día estaba aún por llegar.

Desde la estación de Baasrode Noord embarcamos junto a nuestras bicicletas en un histórico tren de vapor. Mientras la locomotora avanzaba lentamente por la campiña flamenca, disfrutamos de una experiencia que parece sacada de otra época.

Tras llegar a Puurs volvimos a subirnos a las bicicletas para recorrer el entorno del Fuerte de Liezele, un impresionante complejo defensivo reconvertido en espacio natural y cultural.

La ruta finalizó en Hof van Coolhem, un centro dedicado al cultivo del espárrago, conocido en Bélgica como el “oro blanco”. Allí descubrimos la historia de este producto emblemático a través de una visita interactiva que involucra todos los sentidos: ver, tocar, oler y, por supuesto, degustar.

Con el equipaje recuperado y las bicicletas entregadas, regresamos al aeropuerto de Bruselas con la sensación de haber descubierto una Flandes completamente diferente.

Este recorrido demuestra que algunas de las mejores experiencias de viaje se encuentran lejos de los grandes circuitos turísticos. Durante tres días pedaleamos por una región donde el río marca el ritmo de la vida, donde los ferris siguen uniendo pueblos, donde sobreviven molinos centenarios y donde la tradición convive con proyectos innovadores como bodegas y cerveceras artesanales.

Una ruta perfecta para quienes buscan descubrir la esencia más auténtica de Flandes sobre dos ruedas.

Dónde comer en Flandes

🍽️ De Koolputten (Waasmunster)
Uno de nuestros restaurantes favoritos del viaje. Está situado junto al río Escalda y cuenta con una terraza con unas vistas espectaculares. Ofrece cocina belga contemporánea elaborada con productos de temporada.
💰 30-50 €

🍷 Mira Winery
Si visitas la bodega Mira, merece la pena realizar una degustación de sus vinos locales. Una experiencia diferente para descubrir la creciente tradición vitivinícola de Flandes.
💰 15-25 €

🍟 Frituur (patatas fritas belgas)
Las tradicionales freidurías belgas son una parada obligatoria. Encontrarás patatas fritas recién hechas acompañadas de una gran variedad de salsas.
💰 4-8 €

🥘 Brasserie tradicional flamenca
Las brasseries son el mejor lugar para probar la gastronomía típica de Flandes. No te pierdas la Carbonnade Flamande, los Moules-frites, el Vol-au-vent o las famosas croquetas de gambas grises.
💰 20-35 €

🍺 Cervecerías locales
Flandes es una de las mejores regiones del mundo para los amantes de la cerveza. Aprovecha para probar cervezas trapenses, de abadía y artesanales elaboradas localmente.
💰 4-8 € por cerveza

🧇 Cafeterías y panaderías
Haz una parada para disfrutar de un gofre belga recién hecho, bollería artesanal o una tarta casera acompañada de un buen café durante tu ruta.
💰 8-15 €

🍫 Chocolaterías artesanales
Flandes está repleta de chocolaterías donde degustar y comprar bombones elaborados de forma artesanal. Una visita imprescindible para los amantes del chocolate belga.
💰 10-25 € (según la selección)

Dónde alojarse en Flandes

Elegir bien el alojamiento te permitirá aprovechar mucho mejor la ruta en bicicleta por Flandes. Nosotros recomendamos dormir cerca del río Escalda para disfrutar de los paisajes, recorrer cómodamente los diferentes pueblos y vivir una experiencia mucho más tranquila que alojándose en las grandes ciudades.

🏡 Bornem
Es uno de los mejores puntos para comenzar una ruta por el corazón de Flandes. Está perfectamente comunicado con Bruselas y ofrece un entorno muy tranquilo rodeado de naturaleza.
💰 Hoteles desde 90-160 € por noche.

🌊 Waasmunster
Ideal para pasar la noche junto al río Escalda. Es una zona muy tranquila y perfecta para relajarse después de una jornada en bicicleta.
💰 Hoteles desde 100-180 € por noche.

🛏️ De Koolputten
Fue nuestro alojamiento durante la ruta y una de las mejores experiencias del viaje. Se encuentra junto al río Escalda, cuenta con habitaciones modernas, restaurante propio y unas vistas espectaculares al atardecer.
💰 Habitaciones desde 140-220 € por noche.

🚲 Alojamientos Bike Friendly
En toda la región de Flandes encontrarás numerosos hoteles y B&B adaptados para ciclistas, con aparcamiento seguro para bicicletas, puntos de carga para bicicletas eléctricas y servicios específicos para quienes recorren la región sobre dos ruedas.

💡 Consejo: si viajas entre primavera y verano, reserva con varias semanas de antelación. Es la mejor época para recorrer Flandes en bicicleta y muchos alojamientos completan su ocupación rápidamente.
Castillo d'Ursel, Flandes, Bélgica, castillo histórico, jardines, patrimonio, turismo cultural.

Esperamos que esta guía de Flandes en 3 días te ayude a organizar tu viaje y descubrir una de las regiones más bonitas de Bélgica. Con este itinerario recorrerás castillos, pueblos con encanto, ferris sobre el río Escalda, bodegas, abadías y espectaculares rutas en bicicleta, disfrutando de una experiencia auténtica y muy diferente a la de las ciudades más turísticas. Sin duda, una escapada perfecta para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y paisajes inolvidables.

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